Una imagen del Recreativo-Valladolid de hace dos años (Foto: J.L.Tenor)
Avanza la semana con el día de descanso propiciado por el día de la patrona de Huelva o por el técnico. Hoy día de reflexión como el previo a unas elecciones. Y mañana a primera hora a trabajar porque en Pucela nos esperan muchos ex recreativistas que están con deseos de venganza, palabra esta que entrecomillo.
Allí estarán Sisi, Cesar Arzo, Álvaro Antón y Peña. En ese partido que no será fácil, el Recreativo va mentalizado para romper la racha de derrotas consecutivas. Pero es factible también la derrota, con lo que la sensación de inquietud volvería a aflorar. A día de hoy tengo tranquilidad porque considero que esta plantilla tiene capacidad para estar en zona media alta durante todo el año. Pero claro siempre que las circunstancias controlables puedan realizarse. Los contratiempos sin control como las lesiones está más álgido que nunca, razón esta que ha llevado al equipo a no conocer aún la victoria.
Pero hay claros mensajes por parte de los miembros de la plantilla afirmando que el equipo dará puntos y buen fútbol a los aficionados.
Es lógico que pidamos calma total porque aún quedan 120 puntos por jugarse.
Ante el Real Valladolid, Pablo Alfaro volverá a mirar al banquillo y allí no encontrará muchas alternativas de cambio para la delantera. Con Kepa entre algodones, el técnico medita si es conveniente forzarle o reservarle para al partido contra el Albacete. Acuña y Juan Villar podrían ser los delanteros, pero resulta que para la banda derecha tampoco están Rafita ni Aarón. Esto deja la obligación de meter a Pablo Sánchez con segundo punta, con lo cual toda la generosidad en el esfuerzo pertenecerá al paraguayo Acuña, porque de Pablo Sánchez no esperamos nada se sacrificio en la pugna por balones aéreos o divididos.
En definitiva, que todo son problemas porque un equipo nuevo paga la alta factura de tener a siete jugadores lesionados.

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