Artículos de Paco Morán

martes, 13 de diciembre de 2011

Sacrificio

Fidel durante un entrenamiento (Foto: J.L.Tenor)

Si hay un jugador imprescindible en el Recre, ese es Manolo Martínez. Muchas veces me han oído decir en la retrasmisiones: ‘Que no se lesione nunca Manolo Martínez’.

Pues parece que de cara al importante partido de Córdoba, el jugador podría quedarse fuera por una lesión de isquiotibiales. Esto, junto a la baja de Arit Bordas, deja a Álvaro Cervera con las opciones de introducir a dos canteranos en el centro de la defensa. Con Zamora descartado por el técnico en el enésimo fichaje que pisa más la grada que el césped, esta circunstancia abre las puertas a los defensas canteranos Álvaro Vega y Manolo Bonaque. Ganar en Córdoba daría el equipo una retirada vacacional con 22 puntos en la clasificación, con lo que le acercaría a la media de esos 25 puntos que habría que lograr antes de acabar la primera vuelta del campeonato.
Este año, como el anterior, mantener la categoría es vital para la supervivencia del club. Poder, poco podemos hacer desde fuera. Sólo pedir la calma necesaria para que al menos en casa el equipo se sienta más arropado. Porque curiosamente el Recre está más cómodo fuera de Huelva que en el Colombino. Todo ello puede obedecer a que la joven plantilla se sienta algo presionada cuando la impaciencia de convierte en el peor enemigo de la afición.
Con independencia del equipo de circunstancias que pueda salir a El Arcángel, Cervera tendrá que volver a confiar en la cantera para suplir las bajas importantes que el equipo tendrá. Al técnico le ha caracterizado el no mirar los DNI de los jugadores para hacer las alineaciones. En este sentido nunca le tembló el pulso a la hora de dejar fuera a los nuevos fichajes que llegaron para ser titulares y que se han visto desplazado a la grada por los canteranos.
Y como es habitual, quedará también la duda en saber si en la banda izquierda jugará Fidel o Aitor. En este sentido las preferencias caen en la balanza del onubense, si bien me voy a permitir de dejarle a Fidel una sugerencia o recomendación. Esto, sin ánimo ofensivo y sin acritud. Si Fidel no se esfuerza más en los entrenamientos acabará como Ignacio Benítez, jugando partidos de solteros contra casados cuando tenga 27 años.
Pero si Fidel se esfuerza y da más de sí durante la semana, podrá llegar lejos en este mundo tan complicado. Tiene calidad para vender, pero le falta el sacrifico que debe tener un futbolista que quiere llegar a jugar en Primera División. Si Fidel entrenase como Aitor, seria intocable cada domingo.

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