Miguel Cardenal, secretario de Estado para el Deporte, fimando un acuerdo con José Luis Astiazaran, presidente de la LFP.
Las entidades de la Primera División tienen un importe pendiente de pago de 489,93 millones de euros y los de Segunda División, de 184,18 millones de euros. El Recre debe 10 millones de euros. De su lado, los equipos a los que se engloba bajo la categoría de 'No quinielas' deben 78,18 millones de euros.
No hay derecho a esto cuando los pequeños empresario y autónomos son embargados cuando debe un solo euro a Hacienda o Seguridad Social. No hay derecho que los españoles contribuyamos con el pago de nuestros impuestos y los clubes apliquen la morosidad como filosofía de gestión. No es justo que mientras algunos jugadores cobran un millón de euros al mes, los clubes no paguen su tributo con el Estado.
Pero todo tiene un límite. La entrada en el Gobierno del Partido Popular quiera apretar las tuercas a los clubes y aplicar el sentido común. Si los españoles pagamos, si las empresa y autónomos pagan, el fútbol debe pagar.
Se ha perfilado un aplazamiento de la deuda que ha gestionado la LFP con el secretario de Estado para el Deporte, Miguel Cardenal.
Esto tendrá su punto y final en 2015, dado que si en ese año los clubs aumentan su morosidad y no cumplen con los plazos fijados por Hacienda y Seguridad Social, descenderán de categoría.
La medida es plausible. Estamos viviendo nuevos tiempos en la sociedad que hace que la política del despilfarro deba ser erradicada del fútbol.
La mentalidad de los dirigentes debe cambiar de forma radical y aplicar la política económica más simple y certera, la de gastar únicamente lo que se ingresa.
