Pablo Comas y Fernando iturbe en el palco de Alcoraz (Foto: J.L.Tenor)
Tras el descenso del Villarreal a Segunda división y el arrestre de su filial
a Segunda B, el Recre tiene la permanencia matemática al alcance. Lo podría
lograr pasado mañana si gana al Córdoba. Esto simplemente sirve para el
anecdotario, dado que considero que el Decano lleva mucho tiempo salvado. Tras
la vitoria en Huesca, el equipo ya debe y sólo tiene que pensar en planificar
su futuro, por cierto algo incierto a día de hoy. No veo renovaciones, no veo
planificación y sólo veo convenios cuya importancia es poco relevante.
No veo nada claro a día de hoy, pero si
lo viera lo diría y aplaudiría esa iniciativa. No veo a día de hoy ilusión en
la zona burocrática. La incertidumbre es el eje básico por el que gira el club
mirado desde mi prisma subjetivo.
A falta de 45 días para saber si Gildoy
España sigue interesada en pagar los dos millones doscientos mil euros que aún
le queda pro pagar al Recre, digo que la inversión en el Recreativo es poco
recuperable. De ahí mi duda. O a una empresa o empresario le sobra el dinero, o
mala inversión es meter su capital en un club de futbol. Y ojo, que no quiero
persuadir con esta aseveración a los nuevos dueños para que deserten, pero
viendo las condiciones económicas y el apoyo social escaso, digo que no acabo de
verlo claro.
Yo ciertamente me quedaré mucho más tranquillo
cuando Pablo Comas salga diciendo que tiene ilusión en este Recre y en el del
futuro. Y más tranquilo me quedaré si dijese que los dos millones doscientos
mil euros quedaran en la cuenta del club cuando llegue septiembre.
Pero como nada podemos solucionar hasta
esa fecha, sí que hay nuevos datos que desde el juez del concurso comienzan a llegar
para mi intranquilidad sobre el futuro del Decano. En junio podríamos aportar
nuevos datos que están haciendo del concurso de acreedores un arma de doble
filo si no se respeta la normativa vigente. Las cosas son como son y no como
quieren los dueños del club que sean. Cuando se realizó la venta, todos sabían que
el Recreativo estaba en concurso de acreedores
y ello llevaba consigo unas normas que cumplir. Siendo agorero pero sin llegar
ni tan siquiera a pensarlo, un juez puede dictar la disolución de una empresa
en concurso de acreedores. Esto en fútbol es mucho más complicado, porque
cuando las cosas se han visto en el borde del abismo, con una venta de acciones
o traspaso de las mismas, ha servido como solución al problema. Sólo espero y
deseo que nada de esto ocurra, pero eso sí, hay que cumplir con la ley vigente.