Artículos de Paco Morán

jueves, 2 de agosto de 2012

Rodolfo Ortiz

Rodolfo Ortiz en declaraciones a Antena Huelva Radio (Foto: J.L.Tenor)
He aprendido con el paso de los años que reconocer la valía de la gente con el análisis en el día a día su trabajo. Nadie es perfecto hasta que lo demuestra. Pero si considero que la perfección en un comportamiento se verifica con el paso del tiempo. El doctor Ortiz, junto con el ATS, Paco Antonio son de los empleados más antiguos del Recre sin olvidar a Cheche. Y tantos y tantos años acumulado superviviendo a muchos presidentes, significa que estos hombres de honor se han ganado su continuidad y credibilidad. No tengo rubor en reconocer en que siento un agudizado sentido de la admiración por Rodolfo Ortiz. Y no entro a valorar su valía como médico, que la tiene, sino que me quedo con la parte humana, discreta y razonable que ha mostrado en tantos y tantos años al servicio del Recreativo.
He aprendido que la vida es dura si tú eres débil. He aprendido que las oportunidades llegan y hay que aprovecharlas. Pues bien, que la aprovechó Rodolfo Ortiz porque ha sabido mantener su deseo y sueño de convertirse en su día en médico del Recreativo. Y de esto hace más de 25 años. Y sigue en el puesto sin un sueldo millonario. Más bien un sueldo corto y como puro simbolismo. Porque el doctor Ortiz no está en el Recreativo por dinero, sino por sentimiento. Él ha vivido la gloria del club en Primera y los largos años en las arenas movedizas de Segunda División B.
Siempre tan atento y cordial con los medios de comunicación en cualquier momento y a cualquier hora en la que tenía que informar de las condiciones físicas del jugador. Un hombre abierto y honesto que merece el puesto adquirido durante tanto tiempo y que el nuevo consejo ha sabido reconocer y respetar.
He aprendido que usando palabras bien sonantes se logra alabar a quien lo merece. He aprendido que una sonrisa enunciada, a veces hace justicia con quien lo merece. Y hoy este editorial será suscrita por todos los que rodean al doctor Rodolfo Ortiz.

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