Sergi durante el partido (Foto: J.L.Tenor)
Jugada de ataque del Recre con la gradas vacías (Foto: J.L.Tenor)
La noticia de ayer tras la vitoria
del Recreativo ante el Barça B, debería estar en la consecución de los tres
puntos. Pero no fue así, dado que Sergi respondió con prepotencia a una
pregunta correcta de un compañero de un medio de comunicación. Una pregunta tan
cierta que yo habría hecho apuntalando que el Recre ganó el partido desde una
buena defensa. Al igual que ocurrió en Villareal, su cambio en la forma de entender
el fútbol, le ha dado al Recre dos buenos resultados y dos serios partidos. Pero
parece que al técnico del Recreativo no le gusta que al final haya cambiado su fútbol
del jilitoque, por este que vimos ayer y que tanto hemos suplicado que pusiera
en práctica. Un fútbol defensivamente serio que verdaderamente es el que da los
buenos resultados en la categoría. Este Recre no es el que él quería, y cuando
se lo recordamos, se sube por las paredes.
Pero no me molestó el hecho de que respondiera
mal al compañero, que también, sino el hecho de solicitar ayuda a la prensa. ¿Qué
sabe él de lo que aquí hemos hecho en los último años para ayudar el
Recreativo? Si precisamente es él, el que menos está ayudando al consejo para
unir al recreativismo, prensa y club. Si la gente no va al estadio, Sergi tiene
mucha culpa.
La barrera que ha puesto entre él
mismo, jugadores y medios de comunicación, dañan a la entidad. Y ya por no
hablar de las peñas que tan sólo ha pisado una vez desde junio hasta ahora.
Cabe recordar esa familiaridad que había hace nada cuando jugadores y técnico acudían
semanalmente a las peñas. Y por recordar la actualidad, cabe recordar esos entrenamientos
a puerta cerrada impidiendo a los aficionados acercarse a ver a sus jugadores.
Unos entrenamientos a puerta cerrada que sirven más bien para poco si vemos
como en jugadas de estrategia el Recreativo sólo ha logrado un gol en treinta y
dos partidos.
Que Sergi está solo en su mundo no
cabe la menor duda. Que ha sido capaz de poner de acuerdo a todos los medios de
comunicación para señalarle como responsable negativo de sus decisiones, no
cabe la menor duda. Que lo tendrá complicado, aún más.
Su respuesta sin sentido ante una
pregunta correcta, le señala como un tipo que no acepta las críticas. Habrá que
tomar nota en las próximas ruedas de prensa para preguntarle: ¿Qué pregunta
quiere que le hagamos que usted no se moleste?