Jesús Rubio en lucha con Yuri (Foto: J.L.Tenor)
Sergi y Claudio Barragán (Foto: J.LTenor)
Fans de Miguelito muestran una pancarta en defensa de la cantera (Foto: J.LTenor)
Sergi debe ser consciente de que hay que mirar más en mantener la portería a cero que en llegar a la zona de área rival, si bien el equilibrio es lo importante. Este Recre no tiene un gran gol ni genera ocasiones. Con el paso de los jornadas el equipo no ha mejorado. Y hay una razón en ello: los rivales nos conocen.
Es muy fácil saber cómo jugarle al Recre. Los tres últimos rivales que han llegado al Colombino han dado una lección táctica que dejó maniatado al Decano. Los tres han ganado con solvencia y sin pasar apuros.
Curiosamente, las dos últimas victorias del Recreativo han sido ante equipos que van a lo suyo y no se preocupan del rival. Barcelona B y Real Madrid han perdido ante el Recre por la sencilla razón de no importarle el cómo juega el rival.
La Ponferradina fue mejor tácticamente. Así de simple. Con mantener el orden fue suficiente para ganar. Sergi sigue sin querer negociar su estilo. Y podrá seguir no aceptando una negociación mientras la clasificación siga manteniendo al Recre en zona cómoda. Pero no tengo dudas en que si la línea de clasificación sigue desciendo, Sergi no tendrá más remedio que cambiar su forma de concebir el fútbol en Segunda.
Sólo ha entrenado a equipos juveniles y su nula experiencia en el fútbol profesional necesita de un tiempo que debemos concederle.
La derrota al menos nos dejó una buena actitud de los jugadores en la segunda parte. A pesar de jugar con uno menos, el jugador no bajó los brazos y se entregó en todo momento. Vengo diciendo que la plantilla es honrada. Ahí lo único que falla es el inexistente sistema de contención.
Si el Recreativo deja de ser el equipo más goleado de la categoría y cierra el promedio de encajar dos goles por partido, la dinámica cambiará.
Sólo quedar saber si Sergi está dispuesto a negociar un cambio en su idea de fútbol.


